Ojalá

-“Es curioso cómo, aún en navidad, el agua del mar sigue inmutable. Impasible. Impertérrita. Es como si entre todos lográramos darle el calor suficiente para que no se congele. Como si entre varios, realmente se pudieran lograr cosas. Y, aun así, con todo lo que me gusta, me deprime…”

+“Venga ya, tú no puedes estar deprimido. Eres la persona más alegre que conozco, siempre haciendo reír, siempre dispuesta a ayudar. Es imposible que te sientas infeliz.”.

-“El arte del teatro y las máscaras. Conocerte me ha sacado de mi abismo interior durante un tiempo, pero esos días han cesado. Y, tras estos pocos meses, el abismo parece haber disminuido su profundidad; pero, aun así, la presión me hace daño en los oídos. Y ahora tú eres la excavadora que vuelve a retirar la arena que hubiera caído.”.

+“Por cierto, el viernes 16 me viene mal. He quedado con mi… Con un amigo. Mejor el sábado por la tarde. Y me llevas a tomar unas “cerves” o algo.”.

-“No sé si te quiero o te odio. Mi cabeza siempre me ha jugado malas pasadas, pero creo que nunca nada como esto.”.

+“Ya he decidido qué haré en el futuro.”.

-“Cómo puede una persona sola destruir toda una vida vivida. Cómo puede ser que sólo unos pocos días hagan a la noche de luna, oscura de nuevo.”.

+“¿Vamos al cine?”.

-“La vida no es justa. Ya no es el soldado el héroe; lo es el general, sentado en un sillón a kilómetros de la batalla. El falso.”.

+“Es una ensalada muy rica. Has acertado de pleno con el sitio, efectivamente.”.

-“Llevo demasiado tiempo jugando en un campo de arena batida con suelas planas. Me duelen las articulaciones y estoy muy fatigado.”.

+“A que no sabes quién va a pasar por tu barrio este mediodía”.

-“Mis valores no me permiten usar mi inteligencia para incidir en los demás de una forma, para mí, egoísta. Jamás pediré ayuda ni jugaré con el poder de la palabra.”.

+”Una vez me rompí la muñeca. Creo que es la única vez que he tenido escayola.”.

-“La razón por la que sigo manteniendo la toalla agarrada es por la poca gente que baja a saludarme a mi fosa impuesta.”.

+”Hale, pues. Ahí estarás un tiempo sin saber de mí.”.

-“No sé lo que quiero. O sí. Sí, lo sé. Perfectamente. Y ya no eres tú. Y ojalá la gente olvide el qué dirán. Ojalá se cierre esta fosa el día marcado en el dorso del envase. Ojalá el mundo se dé cuenta de la ausencia del buzo. Ojalá. Ojalá. Curiosa palabra, ojalá. Del árabe, “si Dios quiere”. Pero no. Dios no quiere. Dios dejó de querer hace años. Y aunque encuentre botellines de oxígeno, es el pulmón el que mantiene al buzo consciente. Y ojalá. Ojalá tuviera el valor de soltar el aire y dejarse llevar por las corrientes, y enterrarse en la arena. Ojalá. Ojalá pudiera respirar de los botellines de los buzos que bajan con la grúa, pero poco oxígeno halla en ellos. Ojalá. Ojalá baje quien le proporcione el aire puro necesario para nadar hacia la superficie. Ojalá. Ojalá la presión no destroce los órganos del buzo. Ojalá. Ojalá alguien lo entienda de verdad y pueda comprender por qué el buzo se desorienta. Ojalá. Ojalá vuelva pronto la luna y cambie las mareas para abandonar la prisión. Ojalá. Ojalá. Ojalá…”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s